Para aquellos que no pudieron tomar sus vacaciones de verano, les quiero compartir la historia de mis vacaciones.
El sol caliente, las tardes tibias, la brisa del verano y un buen grupo de amigos son los ingredientes esenciales para disfrutar de unas divertidas vacaciones en Grecia. Lamentablemente, para los que no pudimos salir ni siquiera en un bote por el río Ohio, Grecia la encontramos en el European Café en Cincinnati.
Al menos, el ambiente del restaurante nos hacía sentir como en Grecia, bueno eso pensábamos cuando nos sentábamos a disfrutar del sol caliente, de las tardes tibias y de la brisa que ofrecía la orilla de…la calle.
Entre gyros, zouvlaki, salsa de tazaki (pepinos), pita, humus, kalamatas, queso feta y el delicioso Baklava nos pasamos el verano filosofando sobre las virtudes de la dieta mediterránea. Bueno, no todos, Jack “el sesentoso”, que con su cena metida en una bolsita estilo Dr. Chapatín, nos recordaba de su compromiso de rebajar diez libras con la dieta de Nutri System.
Así transcurrió el verano, riéndonos del Dr. Chapatín y de su dieta de bolsita. Pero ahora estoy aquí, ante la mirada fría del médico, sin la toga ni la bendita brisa, tratando de encontrar palabras para explicar el por qué tengo diez libras de más.
Lorena - me dijo el médico - Deberías probar la dieta mediterránea, es una dieta balanceada y si lo combinas con ejercicio, puedes rebajar esas diez libras que tienes de más.
Zeus - dije mirando al cielo y tratando de sacar una sonrisa de mi rostro - sólo alcance a decir: Efgaristó (gracias en Griego).
Recogí la toga y con la cabeza en alto salí refunfuñando: Eso te pasa por tomar brisas en el lugar equivocado y ahora te va a tocar hacer la dieta Pico de Gallo, porque definitivamente, tienes que cerrar ese pico y dejar de alardear como lo hace cualquier gallo cuando no sabe de lo que está hablando.
Suspire y resignada me fui a visitar a Jack para ver si me podía enseñar como meter la cena en su bolsita del Dr. Chapatín.
Estimado Batman,
Espero que te encuentres bien y que hayas podido recuperar el dinero que perdíste por culpa de tu amigo Bernie Madoff. No sé nada de Superman, solo sé que todavía sigue buscando trabajo como reportero y luchando por erradicar los “toxic waste” del planeta tierra.
Te escribo para agradecerte que hayas mandado a Robín a Washington para participar en las audiencias de confirmación de la juez Sonia Sotomayor; el pobre se veía tan golpeado y deteriorado de su último viaje. Me contó como perdió su camisa de héroe por querer descifrar los acertijos que usa el parlanchín presidente sudamericano y al que se le conoce, lamentablemente, por haber confiscado el color rojo.
Durante las audiencias del Comité Judicial de Senado, pude ver a Robín escuchando detenidamente las preguntas de los senadores republicanos y, no es que yo sea una experta, pero tanto Robín, como Frank Rich del New York Times y yo, concluímos que cada pregunta que hacían los republicanos estaba “enmarcada en términos de raza, etnia y género.” Definitivamente - con preocupación nos dijo Frank - “los republicanos se pueden felicitar porque hicieron un buen trabajo cavando sus propias tumbas.
Al finalizar la semana, Robín, tan amable, tomó tiempo para hablar con Kathleen Parker del The Washington Post y juntos estuvieron de acuerdo que “Sotomayor reveló poco, pero desafortunadamente los republicanos revelaron que son un partido de gruñones aferrados a una era en la cual la mujer y las minorías saben muy bien su lugar.”
Una vez más, gracias y espero que Robín decida llamar al Chapulín Colorado porque fue otro que se le confiscó su traje de héroe rojo.
Un abrazo,
Lorena Mora-Mowry
Estimando Sr. Kent:
Me imagino que estará muy ocupado defendiendo el planeta de los “Toxic Assets” y que también estará preocupado con la posibilidad de que el Diario El Planeta sufra el mismo destino que el Seattle Post-Intelligencer.
No se preocupe, no le quitaré mucho tiempo, trataré de ser lo más breve posible, ya que entiendo que con el poco tiempo que le queda lo estará dedicando a elaborar su Résumé (Hoja de Vida). Es por esto que le escribo esta carta, para solicitarle lo siguiente:
Desde que he estado oficialmente deprimida me he dedicado a crear el Résumé perfecto. No se imagina cuántos me ha tocado hacer y cada vez que voy a pulsar el botón ENVIAR, zas, de la nada, aparece nuevos consejos que garantizan que el Résumé captará la atención del perfecto empleador.
Así han pasado mis días, enchufada en la computadora cambiando de un Résumé largo y detallado, tal y como una telenovela, a corto y con palabras claves como un telegrama.
Ha sido una tarea muy difícil, pero con todo el sacrificio he podido eliminar: los aretes, las comas, los collares, los puntos, el exceso de pasión y de maquillaje. En otras palabras, había creado el Résumé que mostraba que era latina, pero no tanto.
Finalmente hoy iba a enviar mi Résumé telegrama, cuando de pronto, en frente de mi computadora apareció un ¨consejo de último mínuto” que garantizaba un Résumé “A prueba de balas” - Bulletproof Resume.
Sr. Kent, en otras palabras, estoy frita.
De milagro arreglo el ruedo de mi falda y como no sé coser, es por eso que le pido, por favor, si me puede dar la dirección de su costurera para ver si me puede ayudar con eso de lo “antibalas”.
Sr. Kent, disculpe la indiscreción y mi ignorancia, pero ¿Será que el Résumé “antibalas” es para protegerme de los¨Toxic Assets”?
Espero su pronta respuesta.
Atentamente,
Lorena Mora-Mowry
Estimado Sr. Liddy.
Antes que nada, quiero agradecerle que haya ido al congreso para ser interpelado sobre los famosos “bonos” que su empresa entregó para retener a 73 empleados “talentosos”.
Pero para mi sorpresa, durante la interpelación, pude notar que aunque se veía nervioso, sin embargo tenía un buen semblante y no se veía ni ojeroso ni demacrado. Es por eso que le escribo esta carta, porque al contrario de usted, yo si me veo demacrada y ojerosa por culpa de sus benditos “bonos de retención”.
Desde que estoy ¨oficialmente deprimida¨ me ha tocado usar el viejo método de contar ovejas para poder conciliar mi sueño. Lo bueno es que mi rebaño es pequeño, sólo tengo 20 ovejas que son tan eficientes y rápidas que al terminar de contarlas me quedo dormida hasta el otro día.
Como he estado oficialmente deprimida ya por bastante tiempo, he podido familiarizarme con todas las ovejas de mi rebaño, por ejemplo: la oveja 10 me sirve para colocar la lista de cosas que tengo por hacer: que si ir al mercado o llamar al peluquero, en fin, todas esas cosas que merecen estar en una lista; la oveja 15 me recuerda que debo cambiar mi vestuario para verme más “talentosa” y “contemporánea”; la oveja 4, lamentablemente me recuerda cómo se han multiplicado mis arrugas; la oveja 16, que no tienen nada que ver conmigo, es un problema que tiene mi amiga con su marido, ya que ella se niega a ser la esposa tradicional del siglo pasado; y la número 20, mi favorita, es la que me recuerda que es mejor “ocuparse que preocuparse” y que mañana será otro día.
Así han sido mis noches, hasta que se instalaron 165 nuevas ovejas en mi corral y ahora me paso toda la noche contando ovejas y como son muchas, me llega la mañana y enfurecida me levanto porque no he podido dormir nada.
Sr. Liddy ¿Quién puede contar 185 ovejas? ¡Nadie! Es por eso que últimamente me veo ojerosa y demacrada.
¿Qué puedo hacer para sacar sus ovejas de mi rebaño?
Sr. Liddy, le agradezco su intención de compartir sus ovejas, pero ni las necesito ni las quiero en mi corral y como “pago mis impuestos” le exijo, por favor, que se las lleve lo más pronto posible.
¿Quién puede entender la oveja 73? Es la oveja que me recuerda cuántos de mis amigos ¨talentosos” que no han recibido bonos sino un “Pink slip” (carta de despido). Ni hablar de la oveja 88, que insiste en explicarme eso de ¨derivatives”; la 151, no entiende el por qué un empleado ¨talentoso¨que ha hecho mal su trabajo se le premie mediente bonos; y la oveja 164, es la que filosóficamente trata de explicarme el por qué no podemos vivir como antes y que esta recesión económica nos ha afectado a todos por igual.
Sr. Liddy, le pido por favor, en nombre de mis ojeras y de mi rebaño, que se lleve de inmediato sus 165 ovejas de mi corral y espero que le sirvan para verse demacrado y ojeroso para su próxima interpelación y que también le puedan servir para encontrar una explicación lógica de este adefesio.
Muchas gracias,
Lorena Mora-Mowry
Illustration by MichaelJackaman.com
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