Mi amigo Jack que es de la Isla de San Andrés, Colombia, me envió un video de su tierra natal y viendo el video de ese lugar de ensueños, me recordó un Post que escribí hace casi tres años títulado: ¿Sientes que has logrado tu sueño americano?
Definir lo qué es el sueño americano es difícil, para unos el sueño americano es lograr tener un buen trabajo y para otros, como respondió Magali “es comprar una casa en mi pais y … tener una casa propia aqui en Ohio”; para Ilda era “darle una mejor educación a sus hijos” y para Gonzalo “el sueño americano es el sueño tan tenaz que le da a uno cuando va manejando a la madrugada hacia la casa, después de haber trabajado 16 horas para duras penas poder sobrevivir….”
El sueño americano también es relativo, mientras unos dejan una pobreza en sus países difícil de romper, otros sueñan con la posibilidad de trabajar duro y romper ese ciclo de pobreza que tienen en sus familias.
Para otros simplemente el sueño americano es poder tener y tener inclusive a costa de su felicidad y salud. Compre ahora, pague después era el lema del consumismo inagotable, pero la recesión económica ha acabado con el sueño americano de muchos que han perdido sus casas y sus empleos.
Viendo el sol brillante y las aguas cristalinas de San Andrés, me surgió la siguiente pregunta: ¿Debemos replantearnos el sueño americano?
Mientras muchos americanos están buscando su ¨sueño” en Latinoamérica, nosotros aquí estamos atrapados perdiendo nuestras casas o sin poder comprarlas por la repercusión que ha tenido la crísis financiera a nivel mundial; sin empleos o compitiendo por los pocos trabajos junto a cuatro millones de personas y viendo ciudades prósperas encogerse por la perdida de sus industrias como la ciudad de Detroit.
El país del consumo desenfrenado, afectado por la peor recesión desde la década de 1930, comienza a reformular sus prioridades y nosotros qué? ¿Cuáles son nuestras prioridades? El sueño americano ahora hay que verlo desde otra perspectiva. ¿Cómo se está replanteando el sueño americano?
Aunque Jack viene de una isla de ensueños, sin embargo su sueño es lograr crecer profesionalmente y eso sólo lo puede hacer en los Estados Unidos, el país de las oportunidades; ese es su sueño americano.
La situación económica actual y la crisis financiera mundial ha aumentado la presión en todos nosotros. Muchos se sienten presionados con la posibilidad de perder sus empleos, otros sufren al ver sus colegas y amigos perder sus trabajos o sus casas. El estrés “financiero” está alcanzando niveles epidémicos, pero, ¿Cómo podemos mantenernos ¨sanos¨durante estos momentos tan dificiles?
La Doctora Eréndira López-García, Psicóloga Clínica y Directora Asociada de los Servicios Psicológicos y de Entrenamiento Clínico de Wright State University en Dayton, Ohio comparte sus estrategias para manejar las presiones negativas en nuestras vidas y como el ser optimista puede ayudar a curar la depresión y el estrés financiero.
La entrevista se ha dividido en dos partes. En la primera parte, la Dra. Erendira nos diferencia entre el estrés común y el estrés ocasionado por la crisis económica actual. Luego nos habla sobre los efectos que tiene el estrés en los niños, en los matrimonios y en los trabajos. Conluye esta parte, dándonos unos consejos para ayudar a un esposo o esposa deprimido por su situación laboral.
En la segunda parte, la Dra. Erendira nos habla sobre algo nuevo que ha traído la recesión económica y financiera; el miedo. Muchos profesionales viven con miedo. por los despidos, la bancarrota, perder sus casas, además de los problemas personales. ¿Qué se puede hacer para eliminar ese miedo?
Los profesionales saben que son inteligentes, que tienen experiencia profesional, pero les está costando entender cuando son despedidos, que eso no les puede pasar a ellos y que sus estudios ni su experiencia laboral no les funcionan en esos momentos. Estos profesionales han perdido sus empleos y no han podido encontrar nuevos. Esta situación de estrés y depresión pueden ocasionar pensamientos de suicidio.
La Dra. Erendira contesta estas inquietudes y nos recuerda que siempre hay una solución a los problemas.